Un SAI es uno de esos aparatos que pueden pasarse semanas debajo de la mesa sin hacer aparentemente nada. Lo enchufas, conectas el ordenador, el monitor y el router y casi te olvidas de que existe. Hasta que un día la luz de casa desaparece durante un segundo y todo sigue funcionando delante de ti como si nada hubiera ocurrido. Ese fue el momento en el que entendí de verdad para qué quería el Salicru SPS 1250 SOHO+.
He estado utilizando este SAI como protección para mi equipo de trabajo y, después de probar deliberadamente qué ocurre al cortar la corriente, controlar su funcionamiento desde el Mac y convivir con él debajo del escritorio, tengo bastante claro que su mayor virtud no es permitirte seguir trabajando durante tiempo cuando hay un apagón. Su verdadero valor está en evitar apagados bruscos, absorber microcortes y darte tiempo suficiente para guardar el trabajo y cerrar correctamente los equipos. Algo especialmente importante si tienes datos que no quieres poner en riesgo, incluso aunque ya sigas una buena estrategia de copias de seguridad.
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Salicru SPS 1250 SOHO+: especificaciones técnicas
Antes de entrar en cómo se comporta en el uso diario, hay una cifra que conviene aclarar porque puede llevar a error: los 1250 VA de su nombre no significan que pueda alimentar 1250 W. Este modelo entrega una potencia activa máxima de 720 W.
| Característica | Salicru SPS 1250 SOHO+ |
|---|---|
| Tipo de SAI | Line-interactive |
| Potencia | 1250 VA / 720 W |
| Tensión nominal | 230 V |
| Rango de entrada | 170 – 280 V |
| Regulación | AVR Buck/Boost |
| Forma de onda en batería | Pseudosenoidal |
| Tiempo típico de transferencia | 6 – 10 ms |
| Compatibilidad APFC | Sí |
| Enchufes | 4 Schuko |
| Master-Slave | Sí |
| Batería | 2 × 12 V / 7 Ah AGM selladas |
| Tiempo de recarga | 6-8 horas hasta aproximadamente el 90 % |
| Comunicación con ordenador | USB HID |
| Software | ViewPower |
| Sistemas compatibles | Windows, macOS y Linux |
| USB frontal | 1 × USB-C + 1 × USB-A |
| Salida USB | 5 V / hasta 2,1 A |
| Pantalla | LCD retroiluminada + barras LED |
| Cold-start | Sí |
| Rearranque automático | Sí |
| Ruido declarado | Menos de 40 dB a 1 metro |
| Dimensiones | 410 × 99 × 320 mm |
| Peso | 10,1 kg |
La primera sorpresa llega antes de enchufarlo: pesa más de 10 kilos

En las fotografías parece una torre bastante compacta, y de ancho realmente lo es. Solo ocupa unos diez centímetros, así que colocarlo junto a la pata de una mesa no resulta complicado. Lo que las fotos no transmiten son sus 10,1 kilos.
Al sacarlo de la caja, queda claro que dentro hay algo bastante más serio que una batería externa grande. Buena parte de ese peso procede de las dos baterías AGM de 12 V y 7 Ah que guarda en su interior.
También tiene bastante fondo, unos 41 centímetros, así que conviene medir el espacio antes de decidir dónde colocarlo. En mi caso, debajo del escritorio es donde más sentido le encuentro: es suficientemente estrecho para no molestar y suficientemente pesado para no querer moverlo todas las semanas.
El diseño me parece bastante acertado. Es completamente oscuro y mucho más discreto de lo que tradicionalmente asociamos con un SAI. No parece una batería industrial puesta al lado del ordenador y, aunque el acabado es principalmente plástico, tampoco es un aparato que vaya a estar tocando constantemente.
La pantalla frontal acaba siendo una de las cosas que más utilizo

Antes de probarlo, pensaba que la pantalla sería poco más que un indicador de batería. En realidad, ofrece bastante más información y permite saber de un vistazo qué está ocurriendo sin tener que abrir ViewPower.
Desde el frontal puedes consultar el estado de la batería, la carga que estás aplicando al SAI, la tensión de entrada y salida y el modo en el que se encuentra trabajando.
Esto último resulta particularmente interesante porque permite ver cuándo está funcionando normalmente, cuándo interviene el AVR y cuándo ha pasado a batería.
También aparecen avisos en caso de sobrecarga, batería baja o algún problema de funcionamiento. Si tienes el SAI debajo de la mesa, basta con echar un vistazo para comprobar que todo está correcto.
Las dos barras LED verticales del frontal son bastante llamativas. Personalmente, me gustan durante los primeros minutos porque dejan claro el estado del equipo, pero agradezco mucho que se puedan apagar si quieres que el SAI pase completamente desapercibido.
La retroiluminación de la pantalla también baja de intensidad después de un tiempo sin tocar los botones. Esto es importante si tienes el ordenador en un dormitorio o simplemente no quieres otra fuente de luz permanente debajo de la mesa.
Lo he desenchufado a propósito y el ordenador ni se ha enterado

Esta era la prueba que realmente quería hacer.
Con el ordenador, el monitor y el equipo de red conectados, desconecté la alimentación del Salicru directamente de la pared para simular un apagón. El cambio a batería fue inmediato desde el punto de vista del ordenador. No hubo reinicio, la pantalla no parpadeó y el trabajo siguió exactamente donde estaba.
Lo único que cambia de forma evidente es el propio SAI: la pantalla indica que ha entrado en batería y comienza el aviso acústico.
El tiempo de transferencia está en torno a los 6-10 milisegundos. Técnicamente existe un pequeño intervalo porque este no es un SAI online de doble conversión, pero en la práctica una fuente de alimentación normal mantiene la energía durante ese instante y para el ordenador el corte simplemente no ha ocurrido.
Después repetí la prueba varias veces y el comportamiento fue el mismo. Para mí, esta es precisamente la razón principal para comprarlo: un microcorte de medio segundo que normalmente reiniciaría un PC desaparece por completo.
1250 VA suena a mucho, pero la cifra que realmente importa son 720 W

A la hora de elegir un SAI, es muy fácil fijarse únicamente en los VA porque es el número que aparece enorme en el nombre del producto. Pero hay que mirar también los vatios.
El SPS 1250 SOHO+ soporta hasta 720 W de potencia activa. Eso da margen suficiente para un ordenador de sobremesa, uno o varios monitores y dispositivos de red en una configuración razonable.
Pero no intentaría acercarme permanentemente al límite. En un ordenador potente hay picos de consumo y tener margen ayuda tanto al funcionamiento como a la autonomía cuando llega un apagón.
Además, no todo lo que tiene un enchufe debería conectarse a un SAI. No utilizaría este equipo para una impresora láser, un frigorífico, una estufa o un aparato con motores o grandes picos de arranque. Está claramente enfocado a informática y electrónica.
Para mí, la distribución lógica sería:
- Ordenador de sobremesa o estación de trabajo.
- Monitor.
- Router.
- Switch de red.
- NAS o almacenamiento externo que no quieras apagar de golpe.
Si tienes un NAS con datos importantes, la protección resulta todavía más interesante. No sustituye una copia de seguridad —el RAID tampoco lo hace—, pero evita que un corte eléctrico llegue en mitad de una escritura. Es algo que también merece tener en cuenta al elegir entre soluciones como las que comparamos en nuestro artículo sobre Synology DS223 y QNAP TS-233.
No compraría este SAI para seguir trabajando una hora durante un apagón
La pregunta que casi todo el mundo hace con un SAI es cuánto tiempo aguanta. Y es también la pregunta para la que resulta más difícil dar una cifra única.
La autonomía cambia enormemente según la carga. No tiene nada que ver mantener un router de unas pocas decenas de vatios que alimentar un PC potente trabajando, el monitor y varios periféricos.
Durante mis pruebas no he intentado agotar deliberadamente las baterías hasta que el equipo se apagara. No es así como pretendo utilizarlo. He probado que el sistema entra correctamente en batería y que me da margen más que suficiente para guardar el trabajo y realizar un apagado ordenado.
Ese es también el enfoque que recomendaría. Si el corte dura cinco segundos, sigues trabajando y ni te preocupas. Si pasan varios minutos y la electricidad no vuelve, guardas todo y apagas con tranquilidad.
Para tener horas de autonomía, existen estaciones de energía y sistemas de baterías de mucha más capacidad. Un SAI como este busca otra cosa: continuidad instantánea y protección.
El AVR puede trabajar muchas más veces que la propia batería
Aunque las baterías son las protagonistas, la función que probablemente trabaje más veces durante la vida del equipo es el AVR, o regulación automática de tensión.
El Salicru SPS 1250 SOHO+ es un modelo Line-interactive y puede corregir determinadas subidas y bajadas de tensión mediante un sistema Buck/Boost antes de recurrir a sus baterías.
Eso significa que si la corriente llega algo por encima o por debajo de lo normal, el SAI puede estabilizarla sin empezar un ciclo de descarga de batería.
Es una ventaja doble. Por un lado, los dispositivos reciben una alimentación más estable. Por otro, las baterías no envejecen innecesariamente entrando en funcionamiento ante cualquier pequeña fluctuación.
Desde la propia pantalla puedes ver cuándo entra en modo AVR, algo que personalmente me parece mucho más interesante de lo que imaginaba antes de instalarlo.
Las cuatro tomas Schuko hacen que instalarlo sea mucho más sencillo

La versión que he utilizado incorpora cuatro enchufes Schuko convencionales. Para un entorno doméstico me parecen bastante más cómodos que las tomas IEC que llevan muchos SAI profesionales.
No necesitas cables especiales. Sacas el enchufe del ordenador de la pared y lo conectas al Salicru. Lo mismo con el monitor y el router.
Cuatro tomas me parecen suficientes para un escritorio normal, aunque hay que pensar bien qué merece realmente protección. Yo priorizaría siempre el ordenador, el almacenamiento y la conexión a Internet antes que altavoces, cargadores o accesorios secundarios.
Conectar también el router tiene muchísimo sentido. Un ordenador portátil puede seguir funcionando gracias a su propia batería, pero si el router se apaga durante el microcorte también te quedas sin Internet. Y si dependes de la red para trabajar, proteger su alimentación puede ser casi tan importante como mejorar la propia cobertura, algo que ya explicamos en nuestra guía para mejorar el WiFi de casa sin gastar dinero.
La función Master-Slave parece secundaria hasta que entiendes cómo funciona
El modelo de 1250 VA incorpora una función que no está presente en las versiones más pequeñas: Master-Slave.
Una de las tomas actúa como Master y otra puede funcionar como Slave. El SAI vigila el consumo del dispositivo principal y utiliza ese dato para decidir si debe mantener alimentado el dispositivo secundario.
Cuando la carga de la toma Master supera aproximadamente los 100 W, activa la Slave. Cuando baja por debajo de unos 70 W, puede desconectarla.
El ejemplo más lógico es conectar el PC como Master y algún periférico que solo necesites cuando el ordenador está realmente funcionando como Slave.
Así puedes evitar que determinados dispositivos sigan consumiendo electricidad durante horas aunque hayas apagado el equipo principal.
No conectaría el router ni un NAS a la toma Slave, porque son aparatos que normalmente quieres mantener encendidos independientemente del consumo del ordenador. Pero para otros periféricos la función resulta bastante útil.
Y si no la necesitas, se puede desactivar.
Los puertos USB son útiles, pero el USB-C engaña un poco a primera vista

En el frontal hay dos conexiones destinadas a carga: un USB-A y un USB-C.
La presencia de USB-C hace pensar inmediatamente en Power Delivery y cargas de 30, 65 o incluso 100 W. No es el caso.
Los puertos trabajan a 5 V y ofrecen hasta aproximadamente 2,1 A. Eso significa que sirven perfectamente para mantener cargado un teléfono, unos auriculares u otros accesorios pequeños, pero no sustituyen un cargador USB-C moderno para un portátil.
Es uno de los aspectos que menos me convencen del producto. En un modelo actual, habría agradecido bastante más potencia en el USB-C.
En cualquier caso, tampoco compraría un SAI por sus conexiones USB delanteras. Las veo como un extra para una emergencia: si se va la luz, poder cargar un teléfono directamente desde el SAI puede venir bien.
Conectarlo al Mac cambia bastante la experiencia

El SPS 1250 SOHO+ tiene en la parte trasera un puerto USB dedicado a la comunicación con un ordenador. Este no tiene nada que ver con los USB de carga del frontal.
Lo he conectado al Mac y, una vez instalado ViewPower, puedes consultar desde el ordenador el estado del SAI y acceder a información que de otra manera tendrías que mirar directamente en la pantalla frontal.
La instalación requiere algo más de paciencia de la que debería. ViewPower tiene una interfaz que se siente mucho más como una herramienta técnica que como una aplicación moderna de macOS. Funciona, pero visualmente y en facilidad de uso está bastante por detrás del hardware.
Una vez configurado, sin embargo, deja de importarme tanto cómo se ve.
Lo verdaderamente interesante es poder utilizar la comunicación USB para reaccionar automáticamente ante un apagón prolongado. En un equipo que permanece encendido sin vigilancia, esto permite que el ordenador pueda recibir la información del SAI y realizar un apagado o una hibernación antes de que se agote la batería.
Esta función es una de las razones por las que elegiría un SAI con USB frente a uno completamente básico.
ViewPower funciona, pero Salicru debería modernizarlo

El hardware transmite una sensación bastante actual. El software, bastante menos.
ViewPower permite monitorizar datos, comprobar el estado de la batería y configurar determinadas acciones relacionadas con cortes eléctricos, pero su interfaz no resulta especialmente intuitiva.
No es una aplicación en la que quieras entrar todos los días por gusto. Hay bastantes opciones, menús y parámetros y durante los primeros minutos, cuesta localizar exactamente lo que buscas.
La parte positiva es que tampoco hace falta utilizarla continuamente. Una vez configurado el comportamiento que quieres ante un fallo eléctrico, el SAI puede quedarse haciendo su trabajo en segundo plano.
Me gustaría que Salicru desarrollara una aplicación más sencilla, visual y adaptada a los sistemas actuales, porque es probablemente el punto donde más se nota la diferencia entre la experiencia del hardware y la del software.
El pitido cumple su función, pero agradezco poder silenciarlo

Cuando desaparece la corriente, el SAI empieza a avisar mediante señales acústicas. Tiene sentido: si la pantalla está debajo de la mesa, necesitas saber que estás trabajando con batería.
Ahora bien, cuando tú mismo acabas de provocar el corte para comprobar que todo funciona, el pitido deja de parecer tan necesario después de unos segundos.
Por suerte, se puede activar el modo Mute desde los propios controles frontales. No necesitas abrir el programa del ordenador únicamente para silenciarlo.
También cambia la frecuencia del aviso cuando la batería se aproxima al final de su carga o cuando aparece una situación de sobrecarga, por lo que no todos los pitidos significan lo mismo.
Para mí es importante que exista la alarma, pero todavía más importante que pueda controlarla cuando sé perfectamente lo que está ocurriendo.
En uso normal, se deja olvidar debajo del escritorio

Otro miedo que tenía antes de instalar un SAI de este tamaño era acabar escuchando un zumbido permanente durante toda la jornada.
En mi caso, colocado debajo del escritorio, no ha sido un aparato que me llame la atención acústicamente durante el funcionamiento normal. El ordenador y el resto del entorno terminan teniendo mucha más presencia.
La situación cambia cuando entra en batería, tanto por los avisos acústicos como porque el equipo está realizando más trabajo internamente.
No lo colocaría encima de la mesa, al lado del oído. Tampoco encuentro ningún motivo para hacerlo. Su formato, peso y profundidad están pidiendo prácticamente que lo dejes en el suelo o sobre un soporte estable y te olvides de él.
La onda es pseudosenoidal, y conviene saberlo antes de comprarlo
Cuando trabaja conectado a la red, el SAI entrega la alimentación procedente de esta después de pasar por su sistema de regulación. Pero cuando funciona desde las baterías, la forma de onda que genera es pseudosenoidal.
No es una onda sinusoidal pura como la de equipos más caros.
Para la mayoría de los ordenadores, monitores, routers y dispositivos informáticos compatibles no supone un problema. De hecho, el SPS 1250 SOHO+ está preparado para trabajar con fuentes de alimentación con APFC, habituales actualmente en los PC.
Pero es una diferencia importante si estás buscando protección para equipamiento especialmente sensible o profesional que necesite una senoide pura cuando desaparece la red.
En ese escenario subiría a otro tipo de SAI. Para un escritorio doméstico o profesional convencional, no me parece un motivo para descartar este modelo.
Las baterías se pueden cambiar, y para mí eso es un punto enorme a favor
Las baterías de un SAI no duran para siempre. Igual que ocurre con cualquier acumulador, después de años de ciclos y de permanecer cargadas, irán perdiendo capacidad.
Por eso valoro especialmente que el SPS 1250 SOHO+ no esté condenado a la basura cuando sus baterías envejezcan.
Utiliza dos unidades AGM selladas de 12 V y 7 Ah y están diseñadas para poder sustituirse.
No es algo que vaya a hacer durante los primeros meses, pero sí cambia bastante cómo veo una compra que previsiblemente debería durar muchos años. Cuando dentro de un tiempo la autonomía ya no sea la misma, sustituir las baterías permitirá alargar la vida del resto del equipo.
Naturalmente, estamos hablando de un aparato conectado a la red eléctrica y con baterías capaces de entregar bastante corriente. No abriría ni manipularía el interior sin desconectarlo completamente y seguir el procedimiento adecuado.
Después de un apagón largo tendrás que esperar bastante para recuperar toda la batería

Las baterías AGM tampoco tienen la velocidad de carga que asociamos hoy a un móvil.
La recarga hasta aproximadamente el 90 % necesita alrededor de 6 a 8 horas. Si has tenido un apagón suficientemente largo como para gastar buena parte de la batería y poco después vuelve a fallar la red, no tendrás otra vez toda la autonomía disponible.
Es algo que conviene saber, pero no me parece especialmente preocupante teniendo en cuenta para qué está diseñado.
Prefiero una carga lenta y controlada que cuide unas baterías que normalmente pasan prácticamente toda su vida conectadas.
Lo mejor del Salicru SPS 1250 SOHO+ después de usarlo
Si tuviera que quedarme con sus puntos fuertes, serían estos:
- Los microcortes dejan de afectar al ordenador.
- 720 W dan bastante margen para un equipo de escritorio normal.
- El AVR corrige fluctuaciones sin gastar batería innecesariamente.
- Las cuatro tomas Schuko hacen que la instalación sea sencilla.
- Las baterías son reemplazables.
- La pantalla muestra bastante información sin depender del ordenador.
- Las barras LED se pueden apagar.
- El aviso acústico puede silenciarse.
- El USB HID permite monitorización y apagado automático.
- ViewPower funciona también en macOS.
- La función Master-Slave permite reducir consumos innecesarios.
Y estas son las cosas que cambiaría
No es perfecto, y hay varios aspectos que mejoraría.
El primero es ViewPower. Cumple su función, pero necesita una interfaz bastante más moderna y sencilla.
También esperaba más de los puertos USB frontales. Tener USB-C en 2026 y quedarse en 5 V y poco más de 2 A resulta bastante limitado. Un USB-C Power Delivery de al menos 30 W habría sido mucho más útil.
El peso puede sorprender. Diez kilos son diez kilos, aunque para mí deja de ser un problema en cuanto decides dónde se va a quedar instalado.
Y si tienes equipamiento que requiera expresamente onda sinusoidal pura, este no es tu SAI.
Pero ninguna de esas pegas afecta a lo que más me importa: cuando corto la electricidad, los dispositivos que tengo detrás siguen funcionando.
¿Merece la pena comprar el Salicru SPS 1250 SOHO+?

Después de probarlo, tengo bastante claro para quién tiene sentido.
Si trabajas con un ordenador de sobremesa, tienes un NAS, discos conectados o simplemente no quieres que cada microcorte termine en un reinicio, sí me parece una compra muy recomendable.
También lo tendría en cuenta si trabajas desde casa y tu router forma parte de tu herramienta de trabajo. Poder atravesar pequeños cortes sin perder ordenador ni conexión es algo que no valoras realmente hasta que ocurre por primera vez.
No lo compraría buscando horas de autonomía. Tampoco para alimentar electrodomésticos ni cargas enormes. Ese no es su cometido.
El SPS 1250 SOHO+ funciona mejor cuando te olvidas de él. Está debajo de la mesa, estabiliza la corriente, mantiene sus baterías cargadas y espera.
Y ese día en el que alguien baja un automático, aparece un microcorte en la zona o se va la luz de repente, todo lo que tienes delante sigue funcionando mientras el resto de la casa se apaga.
Ahí deja de parecer una caja negra de diez kilos bastante cara y pasa a ser exactamente el dispositivo que querías tener conectado.
Después de usarlo, mi sensación es sencilla: un SAI no es un producto que compras para disfrutar cuando funciona, sino para agradecer que estaba allí cuando todo lo demás dejó de hacerlo.
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Preguntas frecuentes sobre el Salicru SPS 1250 SOHO+
¿Cuántos vatios soporta el Salicru SPS 1250 SOHO+?
El Salicru SPS 1250 SOHO+ tiene una potencia de 1250 VA y puede entregar hasta 720 W de potencia activa. Los 1250 VA del nombre no deben confundirse con vatios.
¿Cuánto dura la batería del Salicru SPS 1250 SOHO+?
Depende mucho del consumo de los dispositivos conectados. Un router y equipos de bajo consumo pueden mantenerse durante bastante más tiempo que un PC potente con monitor. Su uso ideal es superar microcortes y disponer de varios minutos para apagar correctamente los dispositivos durante un apagón prolongado.
¿Funciona el Salicru SPS 1250 SOHO+ con Mac?
Sí. Puede conectarse mediante USB HID y Salicru dispone de ViewPower para macOS, además de versiones para Windows y Linux.
¿Se pueden cambiar las baterías?
Sí. El modelo de 1250 VA utiliza dos baterías AGM selladas de 12 V y 7 Ah que pueden sustituirse cuando pierdan capacidad con el paso de los años.
¿El Salicru SPS 1250 SOHO+ tiene onda sinusoidal pura?
No. Cuando funciona mediante batería, utiliza una onda pseudosenoidal. Es compatible con cargas APFC, pero si un equipo necesita específicamente una onda sinusoidal pura, conviene elegir otro tipo de SAI.
¿Hace ruido?
En funcionamiento normal, resulta bastante discreto colocado debajo de un escritorio. Cuando entra en batería, se hacen más evidentes tanto su funcionamiento como los avisos acústicos.
¿Se puede quitar el pitido?
Sí. Incluye una función Mute que permite silenciar los avisos desde los controles frontales cuando sea necesario.
¿Se pueden apagar las luces del frontal?
Sí. Las barras LED frontales pueden apagarse y la retroiluminación de la pantalla reduce su intensidad después de un periodo sin interacción.
¿Para qué sirve el AVR?
El AVR regula determinadas subidas y bajadas de tensión sin recurrir inmediatamente a las baterías. Esto proporciona una alimentación más estable y evita ciclos de batería innecesarios.
¿Para qué sirve la función Master-Slave?
Permite que una salida secundaria se active o desactive en función del consumo del equipo conectado a la toma Master. Puede utilizarse, por ejemplo, para desconectar determinados periféricos cuando el ordenador principal deja de estar funcionando.
¿Puedo conectar una impresora láser?
No es un uso recomendable. Las impresoras láser y otros equipos con grandes picos de consumo pueden sobrecargar un SAI de este tipo. Está orientado principalmente a ordenadores, monitores, routers, almacenamiento y electrónica similar.
¿El USB-C frontal carga un portátil?
No como lo haría un cargador USB-C Power Delivery moderno. Los puertos frontales trabajan a 5 V y hasta aproximadamente 2,1 A, por lo que están más indicados para teléfonos y pequeños dispositivos.
¿Qué ocurre cuando vuelve la corriente?
El SAI vuelve automáticamente al suministro de red y comienza a recargar sus baterías. También dispone de rearranque automático después de un fallo eléctrico.








