Llevas todo el verano haciendo fotos y vídeos con el móvil (la playa, la barbacoa, el viaje de la semana pasada) y el aviso de «espacio casi lleno» ya es una constante. La solución rápida suele ser pagar más almacenamiento en la nube, pero eso no protege nada si algún día se te bloquea la cuenta o dejas de pagar la suscripción. Un SSD externo barato para hacer copias de seguridad resuelve el problema de otra forma: una copia física, tuya, que no depende de ningún servicio de terceros.
Por qué un SSD externo tiene sentido frente a depender solo de la nube
La nube es cómoda, pero no es lo mismo que tener una copia. Si solo confías en Google Fotos o iCloud, tus archivos dependen de que la cuenta siga activa, de que no haya un problema de facturación y de la política de conservación de cada servicio. Comprar un SSD externo barato para hacer copias de seguridad de fotos y vídeos añade una segunda copia, física y bajo tu control, que sigue funcionando aunque la nube falle o dejes de pagarla, siguiendo la misma lógica que ya explicamos al repasar qué copias de seguridad merece la pena conservar y cuáles solo ocupan espacio sin aportar seguridad real.
Frente a un disco duro mecánico (HDD) tradicional, un SSD no tiene partes móviles, así que resiste mejor los golpes de un viaje o de llevarlo en la mochila, y copia archivos mucho más rápido, algo que se nota especialmente cuando quieres volcar de golpe miles de fotos y vídeos 4K acumulados durante meses.
WD My Passport SSD: cifrado de hardware y buena relación calidad-precio

El WD My Passport SSD de 1 TB ronda los 85 euros y ofrece velocidades de lectura de hasta 1.050 MB/s y de escritura de hasta 1.000 MB/s gracias a tecnología NVMe, cifras más que suficientes para volcar carpetas enteras de fotos y vídeos sin esperas largas. Se conecta por USB-C (incluye adaptador USB-A para equipos más antiguos) y funciona sin instalar nada, tanto en Windows como en Mac.
Lo que más distingue a este modelo dentro de su precio es el cifrado de hardware AES de 256 bits con protección por contraseña, algo que no todos los SSD económicos incluyen de serie. Si en esas fotos y vídeos hay contenido que preferirías que nadie más viera en caso de pérdida o robo del disco, esta capa de seguridad marca una diferencia real frente a modelos sin cifrado. Su carcasa metálica compacta también está certificada para resistir caídas desde hasta 1,98 metros de altura, un margen razonable para el uso doméstico habitual.
Crucial X9 Pro: resistencia al agua y al polvo para el verano

El Crucial X9 Pro de 1 TB se mueve en un rango de precio similar (varía bastante según ofertas, normalmente entre 90 y 110 euros) y ofrece las mismas velocidades de hasta 1.050 MB/s tanto en lectura como en escritura, también por USB-C y compatible con PC, Mac, PlayStation y Xbox.
La diferencia principal frente al WD My Passport está en la resistencia física: el Crucial X9 Pro cuenta con certificación IP55 contra el agua y el polvo, además de resistencia a caídas desde una altura similar. Para un verano en el que el disco puede acabar cerca de la piscina, la playa o una mochila llena de arena, esa protección adicional frente a salpicaduras y polvo es un argumento de peso, aunque no sustituye a guardar el disco en una funda si vas a exponerlo de verdad al agua o la arena directamente, algo a tener en cuenta también si sigues nuestra guía para preparar el móvil antes de viajar.
¿Cuál conviene según tus necesidades?
Si lo que más te importa es que nadie pueda acceder a tus fotos y vídeos en caso de pérdida o robo, el WD My Passport SSD tiene ventaja por su cifrado de hardware incluido de serie. Si en cambio vas a llevar el disco contigo en contextos donde puede mojarse o llenarse de polvo (camping, playa, viajes con mochila), el Crucial X9 Pro ofrece más tranquilidad gracias a su certificación IP55.
En cuanto a velocidad real y capacidad para tu dinero, ambos están prácticamente empatados: la misma cifra de 1.050 MB/s de lectura, el mismo conector USB-C y un precio de entrada similar dentro del rango de los SSD externos económicos. La decisión, en la práctica, depende más de qué uso le vayas a dar al disco que de las especificaciones técnicas.
Si aún dudas entre ambos, piensa en dónde va a vivir el disco la mayor parte del tiempo. Un SSD externo barato para hacer copias de seguridad que se queda casi siempre en un cajón de casa se beneficia más del cifrado del WD My Passport, mientras que uno que viaja contigo en cada escapada de verano saca más partido a la resistencia del Crucial X9 Pro frente a golpes, agua y polvo.
¿Cuánta capacidad necesitas realmente para fotos y vídeos de verano?
Antes de decidirte por un SSD externo barato para hacer copias de seguridad, merece la pena calcular cuánto ocupa realmente lo que quieres respaldar. Un móvil actual graba vídeo en 4K a un ritmo de entre 350 y 400 MB por minuto aproximadamente, así que un fin de semana con varias horas de vídeo puede ocupar varios gigas sin que te des cuenta, mucho más que las fotos sueltas, y merece la pena tenerlo en cuenta antes de decantarte por la capacidad de 1 TB o la de 2 TB.
Para la mayoría de familias, 1 TB es un punto de partida razonable si el objetivo es respaldar solo fotos y algunos vídeos puntuales del año, pero si grabas mucho vídeo en 4K de forma habitual, conviene valorar directamente la versión de 2 TB de cualquiera de los dos modelos, aunque el precio suba proporcionalmente. Ambos fabricantes ofrecen esa capacidad superior manteniendo las mismas velocidades y certificaciones que la versión de 1 TB.
Si el volumen de archivos familiares ya es lo bastante grande como para necesitar algo más permanente que un disco portátil que vas moviendo de un lado a otro, también existe la opción de montar un sistema de almacenamiento en red (NAS) en casa, una alternativa que ya comparamos con detalle al enfrentar el Synology DS223 y el QNAP TS-233 para guardar fotos familiares. Un SSD externo, sin embargo, sigue siendo la opción más práctica si lo que buscas es algo portátil que puedas llevarte de viaje o guardar en un cajón sin más complicaciones.
Los SSD, a diferencia de los discos mecánicos, pueden fallar de forma repentina y sin previo aviso cuando llegan al final de su vida útil, así que ningún disco externo (por rápido o resistente que sea) debería ser tu única copia de algo irremplazable, algo que conviene recordar incluso si ya te ha pasado alguna vez lo de recuperar fotos que dabas por borradas para siempre. Elegir un SSD externo barato para hacer copias de seguridad es solo el primer paso: tanto el WD My Passport SSD como el Crucial X9 Pro cumplen de sobra como segunda copia física a un precio contenido, siempre que no dejes de tener también una copia en la nube o en otro dispositivo.
¿Cuál es el SSD externo barato para hacer copias de seguridad más recomendable?
Depende de tu prioridad: el WD My Passport SSD destaca por su cifrado de hardware AES de 256 bits, mientras que el Crucial X9 Pro destaca por su certificación IP55 contra agua y polvo. Ambos ofrecen velocidades similares de hasta 1.050 MB/s.
¿Cuánto espacio necesito para respaldar las fotos y vídeos de un verano?
Para la mayoría de las familias, 1 TB es suficiente si el respaldo es de fotos y vídeos puntuales. Si grabas mucho vídeo en 4K de forma habitual, conviene valorar la versión de 2 TB.
¿Un SSD externo sustituye a la copia de seguridad en la nube?
No debería sustituirla, sino complementarla. La regla básica de cualquier copia de seguridad es tener más de una copia en más de un soporte, incluyendo al menos una fuera de casa.
¿Los SSD externos son resistentes al agua?
Depende del modelo. El Crucial X9 Pro cuenta con certificación IP55 contra salpicaduras y polvo, mientras que el WD My Passport SSD prioriza la resistencia a caídas y el cifrado en lugar de la protección frente al agua.
¿Puede fallar un SSD externo sin previo aviso?
Sí. Como cualquier unidad de estado sólido, un SSD puede fallar de forma repentina al final de su vida útil, por lo que nunca debería ser la única copia de archivos irremplazables.







