halos de luz en las fotos nocturnas

Esa aureola alrededor de las farolas en tus fotos nocturnas no siempre es culpa de la cámara

La escena se ve perfectamente a simple vista: una calle oscura, varias farolas y quizá algún escaparate iluminado. Sacas el móvil, haces la foto y al abrirla aparece algo que tus ojos no estaban viendo de esa manera: un halo alrededor de cada farola, una neblina luminosa o incluso pequeños reflejos de colores en otra parte de la imagen.

No necesariamente significa que la cámara esté estropeada. Fotografiar de noche obliga a un móvil a enfrentarse a uno de los escenarios ópticos más complicados posibles: zonas casi negras y fuentes de luz extremadamente intensas dentro de la misma imagen. Y el teléfono intenta salvar las dos cosas a la vez.

Los halos de luz en las fotos nocturnas pueden proceder de varios fenómenos diferentes que terminamos metiendo en el mismo saco. Parte nace físicamente dentro del conjunto de lentes; otra puede aparecer por suciedad o protectores colocados sobre la cámara y otra queda más o menos visible dependiendo de cómo procese la imagen cada móvil.

Es una situación en la que se mezclan la óptica tradicional y la fotografía computacional. El móvil ya no se limita a registrar la luz que llega al sensor: combina exposiciones, levanta sombras, reduce ruido y decide cuánto detalle conservar alrededor de las luces. Por eso una misma farola puede aparecer completamente diferente al fotografiarla con dos teléfonos.

La luz de una farola no siempre llega directamente al sensor

La cámara de un móvil utiliza varias superficies ópticas antes de que la luz alcance el sensor. La mayor parte atraviesa esas lentes como debe, pero una pequeña cantidad puede reflejarse internamente entre diferentes superficies.

Cuando existe una fuente especialmente brillante dentro del encuadre, esos reflejos pueden acabar formando lo que conocemos como lens flare. Puede aparecer como una aureola, una pérdida de contraste, manchas luminosas o pequeños reflejos desplazados respecto a la fuente original.

De hecho, en TecnoOrbita ya hemos explicado por qué aparecen puntos y reflejos verdes en algunas fotos hechas con el móvil. El origen está relacionado: la luz puede rebotar entre los diferentes elementos de la óptica y terminar formando una imagen fantasma en una zona en la que realmente no existe ninguna fuente luminosa.

No es un problema exclusivo de los teléfonos. Las cámaras convencionales también pueden producir flare. Los fabricantes utilizan recubrimientos específicos en las lentes para intentar reducir estos reflejos internos, pero eliminarlos por completo cuando se fotografía directamente una fuente muy intensa es complicado.

El problema se vuelve mucho más evidente de noche porque una farola puede ser miles de veces más luminosa que determinadas zonas del resto de la escena. El objetivo tiene delante una pequeña fuente de luz extremadamente intensa rodeada prácticamente de oscuridad.

Cuanto mayor sea el contraste entre la fuente luminosa y el fondo, más fácil resulta que cualquier reflejo o dispersión de luz termine siendo visible. Por eso puedes no apreciar nada extraño fotografiando la misma farola durante el día y encontrarte con una aureola enorme unas horas después.

También puedes hacer una prueba bastante sencilla. Mueve ligeramente el móvil mientras mantienes la farola dentro del encuadre. Si una pequeña mancha luminosa situada en otra zona de la fotografía se desplaza al cambiar el ángulo, es muy probable que estés viendo un reflejo producido dentro del sistema óptico.

¿Por qué ocurre mucho más al hacer fotos de noche?

Una farola a pleno día compite con miles de zonas también iluminadas. Por la noche puede ser uno de los pocos elementos intensamente brillantes de toda la fotografía.

El sensor del teléfono tiene que capturar al mismo tiempo esa fuente luminosa y detalles que están prácticamente a oscuras. La diferencia de luminosidad entre ambas zonas puede ser enorme, y ahí entra en juego el rango dinámico de la cámara.

Los sensores de los móviles tienen además limitaciones físicas derivadas de su tamaño. Cuando hay poca luz reciben menos información y una única exposición puede generar bastante ruido. Y tener una cifra enorme de resolución no soluciona automáticamente el problema. En nuestro artículo sobre por qué más megapíxeles no significan necesariamente mejores fotos explicamos precisamente la importancia que tienen el tamaño del sensor y la cantidad de luz que puede recoger cada píxel.

En lugar de depender únicamente de una fotografía, el teléfono puede capturar varios fotogramas y combinar la información disponible. El objetivo es conservar las luces, recuperar información de las sombras y reducir el ruido.

Esta forma de trabajar es una de las razones por las que una fotografía nocturna actual puede parecer muchísimo más luminosa que la escena que estábamos viendo mientras sosteníamos el teléfono.

También explica algo que seguramente habrás comprobado alguna vez: haces una foto nocturna, la abres inmediatamente y durante una fracción de segundo parece cambiar mientras el móvil termina de procesarla. La imagen final no siempre equivale a una única captura directa del sensor.

Pero el procesado no cambia las leyes de la óptica. Si existe un reflejo dentro de las lentes, el software tiene que enfrentarse también a él mientras intenta recuperar sombras, controlar las luces y reducir ruido.

El modo noche puede hacer que la aureola resulte más evidente

Cuando activas el modo noche, el móvil normalmente no se limita a mantener el obturador abierto y esperar. Los sistemas modernos utilizan fotografía computacional para capturar y combinar información procedente de varios fotogramas.

El teléfono intenta alinearlos, compensar pequeños movimientos, reducir ruido y reconstruir una fotografía final con más información. Esto permite obtener una fachada visible donde una captura convencional habría mostrado prácticamente una mancha negra.

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El resultado puede ser espectacular, pero también explica por qué dos teléfonos fotografiando exactamente la misma farola entregan resultados diferentes. No estamos comparando únicamente dos lentes y dos sensores: también estamos comparando dos sistemas de procesado.

Uno puede reducir agresivamente las altas luces alrededor de la farola. Otro puede levantar más las sombras y conservar un aspecto luminoso que haga perceptible la aureola. Otro puede aplicar algoritmos destinados a reconocer determinados artefactos ópticos.

Incluso dentro del mismo teléfono, el resultado puede cambiar al modificar la exposición antes de disparar. Reducir ligeramente la exposición suele ayudar a evitar que una farola termine convertida en una enorme mancha blanca, aunque no elimina un reflejo que se esté produciendo físicamente en la óptica.

Es uno de los ajustes que explicamos con más detalle en nuestra guía para hacer mejores fotos de noche con el móvil controlando la exposición. Cuando hay farolas, escaparates o carteles luminosos dentro del encuadre, bajar ligeramente la exposición puede conservar mucho mejor esas zonas sin intentar convertir la noche en pleno día.

La diferencia nocturna es que el margen entre recuperar una sombra y destrozar una fuente luminosa es mucho menor. Una farola que ocupa unos pocos píxeles puede contener una intensidad de luz muy superior a todo lo que la rodea.

Antes de culpar al procesado, limpia la cámara

Hay una prueba mucho más sencilla que cambiar ajustes: limpiar bien el cristal de la cámara con un paño adecuado.

El móvil pasa el día entre las manos, bolsillos y superficies. Una capa muy fina de grasa puede resultar prácticamente invisible cuando miramos la lente, pero dispersar la luz de una farola de forma evidente al hacer una fotografía nocturna.

En lugar de un reflejo definido, suele aparecer una especie de neblina, estela o resplandor que se extiende alrededor de las luces. Si todas las farolas parecen tener una nube luminosa alrededor, la suciedad es una de las primeras cosas que comprobaría.

Es muy fácil comprobarlo porque no necesitas tocar ningún ajuste. Limpia cuidadosamente las cámaras y vuelve a fotografiar exactamente la misma escena desde aproximadamente la misma posición.

Los protectores de cámara también pueden influir. Añadir otra superficie transparente delante de un sistema óptico introduce una nueva capa en la que la luz puede reflejarse o dispersarse. Un protector de baja calidad, sucio o ligeramente separado de la lente puede empeorar mucho las fotografías con luces intensas.

Esto no significa que cualquier protector vaya a arruinar automáticamente las fotos nocturnas. Pero si los halos comenzaron después de instalar uno, la coincidencia merece al menos una comprobación.

Lo mismo sucede con determinadas fundas si invaden parcialmente la zona de la cámara o acumulan suciedad alrededor del módulo. Una fotografía diurna puede seguir pareciendo perfecta y el problema manifestarse únicamente cuando aparece una fuente puntual de luz muy intensa.

La limpieza parece demasiado sencilla para ser importante, pero en fotografía nocturna cualquier película de grasa delante de la cámara funciona prácticamente como un pequeño difusor. En nuestra guía con trucos para utilizar la cámara del móvil como herramienta de diagnóstico ya vimos que el sensor puede mostrar fenómenos que nuestros ojos no perciben exactamente de la misma manera.

Por qué unos móviles controlan mejor los halos que otros

Dos teléfonos pueden tener sensores con una resolución parecida y comportarse de forma completamente distinta ante una farola. El número de megapíxeles dice muy poco sobre este problema.

Influyen el diseño de las lentes, sus recubrimientos, el sensor, el rango dinámico y el procesamiento posterior. Incluso dentro de un mismo teléfono puede cambiar mucho el resultado dependiendo de qué cámara utilices.

La cámara principal y el ultra gran angular no utilizan necesariamente la misma óptica ni el mismo sensor. Por eso puedes fotografiar una escena con la principal, cambiar al ultra gran angular y descubrir que el patrón de reflejos es completamente diferente.

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También importa la posición física de los diferentes elementos ópticos. Un pequeño cambio puede hacer que un reflejo termine dentro de una zona visible de la fotografía o quede fuera del encuadre.

El software añade después otra variable. Los fabricantes utilizan algoritmos diferentes para controlar altas luces, combinar exposiciones y reconstruir detalles. Una cámara puede tener una óptica excelente y aun así producir una fotografía nocturna menos agradable si el procesado gestiona peor las luces puntuales.

Por eso las comparativas nocturnas suelen revelar diferencias que apenas aparecen durante el día. Con buena iluminación, muchos móviles actuales producen resultados excelentes. La noche es donde óptica, sensor y procesado tienen que trabajar mucho más cerca de sus límites.

Una forma sencilla de comprobar cuánto influye el modo noche es repetir la fotografía manteniendo el móvil estable y modificando únicamente este ajuste. También puedes aplicar los trucos para conseguir fotos nocturnas más nítidas sin utilizar trípode, porque cualquier movimiento durante una captura de varios fotogramas puede añadir otro problema diferente al halo que estamos intentando identificar.

Hay halos normales y otros que sí merecen una comprobación

Un pequeño flare al fotografiar directamente una farola, un coche de frente o un cartel extremadamente luminoso puede ser perfectamente normal. No significa automáticamente que exista un defecto en la cámara.

Me preocuparía más si el comportamiento aparece de repente cuando antes no ocurría, si una de las cámaras produce una neblina extrema en prácticamente cualquier situación o si las fotografías han empeorado después de un golpe.

También comprobaría si existe condensación, suciedad bajo un protector o daños visibles en el cristal. Si limpiar el exterior no cambia nada y el efecto es anormalmente fuerte incluso con fuentes de luz moderadas, entonces sí puede tener sentido revisar físicamente el módulo.

Para el resto de casos hay tres trucos muy simples: limpiar la lente, cambiar ligeramente el ángulo de la cámara y reducir un poco la exposición. Mover el teléfono unos centímetros puede alterar la trayectoria de un reflejo interno y hacer que desaparezca o quede fuera de una zona importante de la foto.

También merece la pena comparar las diferentes cámaras del teléfono. Si el reflejo aparece con el ultra gran angular, pero prácticamente desaparece con la cámara principal, probablemente estás viendo una diferencia entre los dos sistemas ópticos y no un fallo general del dispositivo.

Otra prueba consiste en hacer una fotografía con el modo noche y otra sin él, manteniendo un encuadre parecido. Si el halo aparece en las dos, aunque tenga diferente intensidad, tienes otra pista de que el origen no está únicamente en el algoritmo nocturno.

Los halos de luz en las fotos nocturnas, por tanto, son una mezcla bastante curiosa de física y software. La farola es real, pero esa aureola que aparece alrededor puede haber nacido en las lentes, haberse intensificado por una huella y terminar reinterpretada por un algoritmo que ha combinado varias imágenes.

Y precisamente por eso, dos móviles colocados uno al lado del otro pueden fotografiar la misma noche y producir luces completamente diferentes. En fotografía móvil, el resultado final hace tiempo que dejó de depender únicamente de lo que ve el sensor.

¿Por qué salen halos alrededor de las farolas en las fotos del móvil?

Pueden aparecer por reflejos internos de la luz en las lentes, dispersión provocada por suciedad o protectores y por la forma en que el teléfono procesa escenas nocturnas con fuentes muy brillantes.

¿Los halos nocturnos significan que la cámara del móvil está estropeada?

No necesariamente. Un cierto nivel de flare frente a fuentes de luz intensas es normal. Conviene investigar si el efecto aparece de repente, es exagerado en cualquier situación o existe algún daño visible en la cámara.

¿Limpiar la cámara puede eliminar las aureolas de las farolas?

Sí, cuando el resplandor está provocado o intensificado por grasa y suciedad sobre el cristal. Una lente limpia no elimina los reflejos ópticos internos, pero puede reducir considerablemente la neblina alrededor de las luces.

¿El modo noche provoca los halos de luz?

No es necesariamente su origen. El flare puede producirse físicamente en la óptica, aunque el procesado del modo noche puede hacer que determinados reflejos resulten más o menos visibles en la fotografía final.

¿Por qué el halo cambia al mover ligeramente el móvil?

Porque los reflejos internos dependen del ángulo con el que la luz entra en la óptica. Mover ligeramente el teléfono puede cambiar la trayectoria del reflejo y desplazarlo, reducirlo o incluso sacarlo del encuadre.

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