Casi todo el mundo ha tenido la sensación de que el móvil va raro: batería que se esfuma, datos que vuelan, el teléfono caliente en el bolsillo sin haberlo tocado. Muchas veces no es “magia negra”, sino apps haciendo de las suyas por detrás. Y hay un ajuste concreto que deja al descubierto hasta qué punto están jugando con tu privacidad.
El ajuste que casi nadie mira y que lo cuenta todo
Tanto en Android como en iOS existe una sección que muestra qué apps llevan más tiempo funcionando en segundo plano y cuánta batería o datos están consumiendo. Es una especie de “radiografía” de tu privacidad digital: quién está activo cuando tú no miras.
En Android, suele aparecer como Uso de batería o Uso de energía. En iOS, dentro de Ajustes > Batería, con un listado detallado por aplicación. Si ves una app que casi no usas en primer plano, pero aparece arriba del todo en consumo, es una señal clara: está trabajando (demasiado) en segundo plano.
Informes de entidades como la Electronic Frontier Foundation llevan años advirtiendo de este patrón: muchas aplicaciones piden más permisos de los necesarios y aprovechan la ejecución en segundo plano para recopilar datos de uso, ubicación, redes o contactos.
Qué puedes ver exactamente en esa pantalla
Cuando entras en ese ajuste, no solo ves porcentaje de batería. En muchos móviles modernos también aparecen:
- Tiempo en pantalla (cuando realmente la usas).
- Tiempo en segundo plano (cuando no la estás mirando).
- Uso de datos móviles y WiFi.
- Alertas si una app está “utilizando batería de forma inusual”.
Si una app de linterna, un juego simple o una utilidad que abres una vez al mes muestra horas y horas de uso en segundo plano, la conclusión es clara: está haciendo algo que no cuadra con su función.
Privacidad en juego: no es solo batería, son tus hábitos
El problema no es únicamente que tu móvil dure menos. Es que esas apps pueden estar construyendo un perfil detallado de tu vida: a qué hora te despiertas, cuánto tiempo pasas en redes, cuándo viajas, si trabajas desde casa o si sales mucho por la noche.
En TecnoOrbita ya vimos algo parecido en por qué parece que el móvil te lee la mente: no hace falta que te escuche, le basta con observar cómo lo usas. Y en el artículo sobre termómetros digitales que recopilan más datos de tu hogar de lo que crees vimos el mismo patrón: dispositivos modestos que, en realidad, alimentan un mapa de tus hábitos.
Permisos peligrosos: ubicación, micrófono y actividad en segundo plano
La combinación más preocupante suele ser:
- Permiso de ubicación siempre activo.
- Acceso a actividad en segundo plano sin límites.
- Conexión continua a internet para sincronizar datos.
Guías de privacidad de organizaciones como Mozilla muestran cómo muchas apps no necesitan realmente saber dónde estás cada minuto, pero lo piden “por si acaso”. Si a eso le sumas ejecutarse eternamente en segundo plano, tu privacidad queda en manos de una política de datos que casi nadie se lee.
Caso práctico: cómo detectar a las “culpables”
Un pequeño experimento que puedes hacer en un par de minutos:
- Entra en el ajuste de Uso de batería de tu móvil.
- Ordena las apps por consumo en las últimas 24 o 48 horas.
- Marca las que no recuerdas haber abierto ese día.
- Mira su tiempo en segundo plano y los permisos que tienen.
Si encuentras alguna que combina alto consumo, ejecución constante y permisos sensibles (ubicación, micrófono, contactos), tienes una sospechosa clara. La solución suele pasar por recortar permisos, impedir el uso en segundo plano o desinstalarla.
Qué puedes hacer para recuperar control
No se trata de vivir desconectado, sino de devolver parte del control a tu lado. Algunos pasos sensatos:
- Revisa permisos app por app: quita la ubicación “siempre” y déjala en “solo al usar”.
- Limita ejecución en segundo plano en apps que no lo necesitan (juegos, linternas, apps de ofertas, etc.).
- Desactiva el uso de datos en segundo plano para apps que solo deberían funcionar en WiFi.
- Borra lo que no usas: cada app instalada es una puerta más a tu privacidad.
Tu móvil ya te avisa… solo hay que mirar donde toca
El ajuste de uso de batería y actividad en segundo plano es una especie de “chivato oficial”. Te muestra qué apps se están pasando de la raya antes de que lo notes en la factura de datos o en la autonomía. Mirarlo de vez en cuando es una manera sencilla de recordarles a tus aplicaciones quién manda en tu móvil y en tu privacidad.







