Cuando el WiFi va mal, el reflejo automático es culpar al operador. Pero la verdad es que, en la mayoría de casos, el problema está dentro de casa. La forma en que colocas el router, los muros de tu vivienda, los repetidores mal ubicados o incluso los electrodomésticos influyen directamente en la calidad de tu conexión.
Por suerte, mejorar el WiFi no requiere conocimientos técnicos. Solo hace falta entender qué cosas bloquean la señal y cómo colocar correctamente los equipos, para poder ver correctamente películas como Frankenstein en Netflix.
El router escondido, el enemigo número uno
Muchos routers acaban en el peor lugar posible: detrás del televisor, metidos en un mueble o en una esquina baja del salón. La señal de WiFi se comporta como la luz: si algo la tapa, deja de llegar bien. Coloca el router en una posición central, a la vista y elevada. Un simple cambio de lugar puede duplicar la cobertura.

Las paredes también influyen
Las paredes de hormigón, los espejos grandes y los electrodomésticos pueden absorber o reflejar la señal. Si tu casa es de construcción antigua, intenta ubicar el router lejos de microondas o neveras. Y si vives en un piso largo, valora los sistemas WiFi Mesh que reparten la cobertura de forma inteligente.
Repetidores mal colocados
Otro error común es poner el repetidor donde la señal ya llega débil. Eso solo consigue repetir una señal mala. Colócalo justo en el punto donde el WiFi del router todavía llega bien, así el repetidor replica una conexión fuerte y no basura digital.
Saturación de canales
Si vives en un edificio con muchas redes, probablemente tu router comparte canal con varios vecinos. Accede a su configuración y cambia de canal WiFi o activa la banda de 5 GHz, más rápida y menos congestionada. Solo ese ajuste puede reducir los cortes y mejorar la velocidad.

Equipos antiguos o mal configurados
Si tu router tiene más de cinco años, considera renovarlo. Los modelos modernos gestionan mejor la conexión y priorizan los dispositivos según su uso. Además, asegúrate de que el firmware esté actualizado y de que no haya intrusos conectados a tu red.
El truco final: ordena tu red
Los routers actuales permiten crear una red separada para invitados o domótica. Usarla evita que los dispositivos secundarios saturen la red principal. Si puedes, cambia también el nombre de tu red y la contraseña de fábrica; a veces los cortes vienen de pequeños conflictos entre dispositivos antiguos.
En resumen: coloca bien el router, evita obstáculos y revisa los canales. No hace falta cambiar de operadora para tener un WiFi decente. La diferencia está en cómo tratas la señal dentro de tu casa.







