Vergüenza: por qué un vídeo ajeno puede darte ganas de desaparecer

Te enseñan un vídeo. No es violento, no es ofensivo, no es especialmente fuerte. Pero te entra una incomodidad inmediata. Te tensas, te ríes raro, miras a otro lado, pides que lo quiten. Y lo más absurdo es que ni…



