Romper horarios unos días parece nada, pero tu ritmo lo paga: por eso duermes peor al volver

Entre cenas largas, sobremesas, series hasta tarde y mañanas sin despertador, romper horarios en diciembre se siente casi obligatorio. Y lo entiendes: hay días especiales, hay planes, hay visitas, hay un “ya veremos”. El problema es que tu cuerpo no…




