El 30 y 31 aprietan por dentro aunque todo vaya bien: la ansiedad de cierre de año sin dramatismos

Hay una sensación muy concreta entre el 30 y el 31: una ansiedad suave que no siempre tiene un motivo claro. No es tristeza obligatoria, ni drama, ni “estar mal”. Puede que estés bien, que tengas planes, que incluso tengas…



