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Si tu router “se muere” siempre a la misma hora, aquí está lo que casi nunca se revisa

Hay un momento muy concreto en el que una conexión “medio decente” se convierte en una pesadilla: cuando internet empieza a fallar siempre a la misma hora. Por la mañana todo perfecto, haces videollamadas sin un solo corte y hasta el streaming va fino. Y de repente, por la tarde o por la noche, el router parece otro. Se corta, baja la velocidad, el móvil se queda sin cargar y la tele se pone a bajar calidad.

Lo normal es culpar al operador, y a veces es verdad. Pero en muchísimas casas el problema real está dentro: saturación del WiFi, un canal que se llena cuando vuelven los vecinos, un dispositivo que a esas horas hace copias, o un router que decide cambiar de canal automáticamente y te deja unos segundos de microapagón cada cierto rato.

Si lo estás viviendo, la buena noticia es que casi siempre se puede acotar. No hace falta comprar nada de primeras. Hace falta mirar tres o cuatro cosas con método, como si estuvieras descartando sospechosos. Y, sobre todo, entender qué significa “fallar”: no es lo mismo que falle el WiFi que que falle la conexión a internet.

En esta guía vamos a ir a lo práctico: qué revisar en el router cuando internet falla solo en ciertas horas, qué ajustes suelen ser responsables y cuándo tiene sentido reclamar al operador.

Primero, separa el problema: WiFi o conexión a internet

Antes de tocar el router, hay una prueba que te ahorra media tarde: conecta un dispositivo por cable Ethernet, si puedes. Un portátil, una consola o incluso un adaptador USB. Si por cable va bien cuando por WiFi va mal, el culpable es el WiFi. Si por cable también va mal, entonces el problema puede ser la línea, el propio router o saturación fuera de casa.

Si no tienes cable, usa otra pista: cuando el WiFi “falla”, mira si el icono de WiFi sigue conectado pero sin internet. Esa diferencia importa mucho. Un router puede estar emitiendo WiFi perfectamente y, aun así, estar perdiendo conexión con el proveedor.

El canal automático: por qué el router cambia y te deja tirado

Muchos routers vienen en automático, y tiene sentido, porque el entorno cambia. El problema es que, en edificios, ese cambio puede ser constante justo a ciertas horas. Cuando llegáis todos a casa, cuando encienden teles, altavoces, luces y consolas, el aire se llena. El router detecta interferencias, decide moverse a otro canal y durante ese salto puedes notar cortes, bajadas de velocidad o streaming que se queda cargando.

Esto no es una teoría rara. La interferencia entre dispositivos en el mismo canal y en canales que se solapan es un clásico en redes inalámbricas, y guías técnicas como las buenas prácticas de Meraki explican por qué esas colisiones degradan el rendimiento. Aquí tienes una referencia clara sobre planificación de canales en WiFi.

Qué hacer: entra en el panel del router y comprueba si el canal está en automático. Si está en automático y el problema se repite a la misma hora, prueba a fijarlo, sobre todo en 2,4 GHz. No hace falta acertar a la primera. La idea es evitar que el router “reorganice la casa” cuando tú estás en plena videollamada.

Un par de routers sentados encima de una mesa

Bandas 2,4 y 5 GHz: cuando una va bien y la otra se hunde

En 2,4 GHz hay más alcance, pero también más saturación. En 5 GHz suele haber menos tráfico y más velocidad, pero llega menos. ¿Qué pasa en muchas casas? Que por la mañana estás cerca del router, usas 5 GHz sin darte cuenta y va bien. Por la noche te tumbas en el dormitorio, el móvil se cambia a 2,4 GHz porque llega mejor y, justo en esa banda, el vecindario está a tope.

Si tu router tiene nombres distintos para cada banda, prueba a conectarte explícitamente a 5 GHz cuando estés cerca. Si no, revisa la potencia de señal y la banda en el apartado de estado del router. Un cambio de banda explica muchas veces por qué “a ciertas horas” todo se siente peor.

Procesos invisibles: copias, actualizaciones y descargas que se disparan por la noche

Otra causa que se repite mucho en franjas horarias son los procesos automáticos. Copias de seguridad de móviles, subidas de fotos, actualizaciones de consolas, descargas de series, sincronización de ordenadores. Todo eso suele dispararse por la tarde o la noche, cuando el sistema cree que “ya no lo estás usando”. Y en una casa, basta con un dispositivo para comerse la subida y arrastrar al resto.

Haz una prueba simple: durante una noche, pausa copias en la nube, pausa actualizaciones y mira si cambia el comportamiento. Si cambia, el router no estaba fallando, estaba gestionando una demanda que tú no veías.

En TecnoOrbita lo aterrizamos con ejemplos muy de casa en dos guías que vienen al pelo: la revisión anual del router para dejarlo fino sin comprar nada y esta guía para que el WiFi se mantenga estable aunque se conecten muchos móviles.

Cuando el fallo es real: firmware, reinicios y señales de que toca reclamar

Si el problema no cambia con canal, banda y procesos automáticos, toca mirar lo menos glamuroso: el firmware del router y el estado de la línea. Un router desactualizado puede acumular fallos y reinicios raros. Una línea con microcortes puede aparecer justo en horas punta por saturación del proveedor en tu zona.

Como guía de seguridad y mantenimiento, el INCIBE insiste en algo básico: router actualizado, contraseña fuerte y configuración correcta. Su recomendación no es solo por seguridad, también por estabilidad. Aquí tienes sus consejos para proteger el router WiFi.

Señales de que puedes reclamar con argumentos: el router pierde la luz de internet, también falla por cable, o el registro del router muestra desconexiones repetidas. Si puedes, apunta horas, duración y si coincide con lluvia o viento. Cuantos más datos, menos “es su WiFi”.

Qué hacer hoy, y para quién sirve este diagnóstico

Si internet falla solo en ciertas horas, piensa en capas. Primero, descarta si es WiFi o línea. Segundo, revisa canal automático y banda, porque un router cambiando de canal o un salto a 2,4 GHz saturado explica muchísimos casos. Tercero, busca procesos invisibles que se disparan por la noche. Y cuarto, si también falla por cable, mira firmware y reclama con datos.

Este método sirve sobre todo si teletrabajas, si hay varios móviles en casa, si usas streaming a diario o si vives en un edificio con muchas redes alrededor. Y, lo más importante, te quita la sensación de impotencia: el router no falla “por capricho”. Casi siempre está reaccionando a algo que pasa a tu alrededor.

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