El router suele ser el gran olvidado de casa. Está ahí, escondido en un mueble, con cables enredados, y solo te acuerdas cuando llega la bronca: la videollamada se corta, la tele baja calidad, el móvil se queda “sin internet” con el WiFi puesto. Lo curioso es que muchas de esas caídas no son misterios. Es falta de mantenimiento.
Una revisión anual del router no te convierte en técnico, pero sí te quita el 80 por ciento de los problemas más típicos. Y lo mejor es que no suele requerir comprar nada. Solo revisar lo que ya tienes, con método.
En TecnoOrbita tienes esta guía para mejorar el WiFi en minutos y también este artículo sobre WiFi que se viene abajo en reuniones. Aquí lo dejamos como checklist anual serio.
Firmware y actualizaciones: el punto que más se ignora
Lo primero es lo más importante: el firmware. Un router sin actualizar puede funcionar, sí, pero acumula fallos y riesgos. Entra en el panel de administración y busca “Firmware” o “Actualización”. Si tu operador gestiona esto, al menos revisa si hay reinicios pendientes y si el router está recibiendo actualizaciones.
La seguridad aquí no es un detalle. El INCIBE lo explica de forma clara en su guía para proteger el router WiFi: actualización, contraseña fuerte y configuración correcta.
Contraseña, red de invitados y ajustes que quitan problemas
Segundo bloque: seguridad práctica, que también impacta en rendimiento.
- Cambia la clave del WiFi si la sabe demasiada gente. Un router con “invitados eternos” es un router más inestable.
- Activa red de invitados si recibes visitas. Separar dispositivos reduce líos y riesgos.
- Desactiva WPS salvo necesidad real. Es cómodo, pero abre puertas que no aportan nada.
Y revisa la contraseña de administración del router. Ese es el acceso de verdad. Si sigue con la clave de fábrica, estás jugando con fuego.
Canal y bandas: por qué a ciertas horas todo va peor
Si vives en un edificio, hay saturación. El router puede estar emitiendo en un canal lleno y por eso notas bajadas por la tarde y la noche. Revisa si el canal está en automático y, si no, prueba otro canal menos concurrido.
En 2,4 GHz hay más alcance, pero más saturación. En 5 GHz suele ir más rápido, pero llega menos. Ajustar bien esto es la diferencia entre “me va fatal en el dormitorio” y “ya no se corta”.
Para entender qué está pasando por debajo sin tecnicismos, Cloudflare lo explica en su guía sobre cómo funciona WiFi.
Lista de dispositivos conectados: el “quién está dentro” de tu red
Una vez al año, entra en la lista de dispositivos conectados al router. No es paranoia, es higiene. Si ves aparatos que no reconoces, cambia clave. Si ves veinte dispositivos, revisa cuáles son realmente tuyos. Menos cacharros conectados, menos ruido.
También ayuda renombrar tus dispositivos, para que al mirar la lista no tengas que adivinar.
Reinicio con sentido y colocación del router
Reiniciar el router una vez al año con cabeza ayuda: apágalo, espera unos segundos, vuelve a encender. Limpia sesiones viejas y a veces arregla microcortes. No es magia. Es mantenimiento.
Y revisa colocación. Si el router está metido en un mueble o pegado a metal, estás perdiendo señal. A veces, moverlo medio metro cambia todo.
Firmware, seguridad, canal, dispositivos conectados y ubicación. Esa es la revisión anual del router que te quita cortes tontos. Compensa especialmente si teletrabajas, si hay consolas, si haces videollamadas o si notas bajadas de velocidad a horas concretas.
Un router no necesita mimos diarios, pero sí una revisión anual seria. Y se nota.







