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Las apps que ya no usas siguen con permisos: la limpieza rápida que te devuelve control sin romper nada

Hay una sensación muy típica a finales de diciembre: quieres cerrar cosas. No solo regalos y comidas. También lo digital. Y ahí hay un problema silencioso que casi nadie revisa: apps que ya no usas, pero que siguen con permisos activos como si fueran imprescindibles.

Lo curioso es que no hace falta que una app sea “maliciosa” para que esto sea mala idea. Si una app tiene permisos de ubicación, micrófono o fotos, ya has abierto una puerta. Y si además tiene permiso para funcionar en segundo plano, esa puerta se abre más veces de las que imaginas.

En vacaciones solemos instalar más cosas: apps de compras, de viajes, de aparcamiento, de foto, de recetas, de regalos. Y luego se quedan. Con sus permisos. Con sus notificaciones. Con su consumo de batería. Y a ti se te olvida.

La idea no es entrar en modo pánico. Es hacer una limpieza sensata, con orden, sin romper apps importantes y sin perder una tarde.

La regla simple: si no la usas, no merece permisos sensibles

Empieza por lo obvio: lista mental de apps que no has abierto en meses. Si no quieres pensar, mira el tiempo de uso o el listado de apps instaladas. El objetivo es detectar candidatas para dos acciones: borrar o recortar permisos.

Si quieres un enfoque muy práctico sobre qué mirar primero, TecnoOrbita lo cuenta con ejemplos muy claros en este artículo sobre el ajuste que destapa lo que hacen tus apps.

Los permisos que más conviene recortar

  • Ubicación: si no es una app de mapas, transporte o casa inteligente, lo normal es que sobre. Cambia a “solo al usar”.
  • Micrófono: si no graba audio ni hace llamadas, fuera. Recortar permisos aquí te quita mucha exposición.
  • Cámara: apps de escaneo o redes, vale. Una app de linterna o un juego, normalmente no.
  • Fotos: mejor acceso limitado, no biblioteca entera, salvo necesidad real.

Apple explica cómo funcionan estos permisos de localización y privacidad en su guía sobre Location Services. Y en Android puedes gestionar todo desde el Permission manager.

teléfono inteligente Android plateado

Cuando el problema no se ve: apps invisibles y permisos peligrosos

Si notas batería rara, datos que vuelan o calentamiento en reposo, a veces la culpa no es “el móvil viejo”. Es una app que está haciendo más de la cuenta. TecnoOrbita lo aborda de forma directa en esta guía sobre la aplicación invisible.

En esos casos, recortar permisos es parte del plan, pero no basta. También conviene limitar segundo plano, notificaciones y accesos especiales.

Pros y contras de recortar permisos en vez de borrar

Pros: mantienes apps por si acaso sin regalar acceso. El móvil suele ir más fino, menos notificaciones basura, menos ruido mental.

Contras: alguna app te pedirá otra vez el permiso cuando la uses, y puede ser pesado. Pero es el precio de que el control vuelva a ser tuyo.

El rincón olvidado: permisos especiales y accesibilidad

Hay permisos que pesan más que cámara o ubicación: accesibilidad, administrador del dispositivo, lectura de notificaciones, instalación de apps externas. Si una app que no reconoces tiene esto, es mala señal.

Este tema conecta con otra idea de TecnoOrbita: muchas apps “gratis” construyen perfiles por cómo tocas el móvil y en qué horarios, aunque no parezca gran cosa. Lo explican bien en este artículo sobre perfiles ocultos.

Hoy haz una limpieza en dos rondas: primero recorta permisos de ubicación y micrófono en apps que no uses, luego revisa accesos especiales. Si algo te huele raro, desinstala. Esto te sirve si has instalado apps por Navidad, si notas el móvil más lento o si quieres entrar en enero con menos puertas abiertas.

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