Lo mejor es que, en la mayoría de casos, no hace falta cambiar de aparato para ahorrar: basta con ajustar cómo los usas y cómo los configuras. Vamos a ver cuáles son esos tres electrodomésticos que más consumen, cuánto se pueden llevar al año y qué trucos reales puedes aplicar para bajar la factura sin cambiar nada de hardware.
Los tres electrodomésticos que más consumen sin que te des cuenta
Según datos de organismos como el IDAE y varias compañías eléctricas, el consumo medio anual de un hogar está en torno a los 3.500 kWh, y una parte muy grande se la lleva la cocina y el agua caliente sanitaria. Dentro de ese reparto, hay tres electrodomésticos que más consumen que suelen pasar desapercibidos porque no hacemos “clic” para encenderlos cada vez: el frigorífico, el termo eléctrico y la secadora de ropa.
1. El frigorífico: siempre encendido, siempre gastando
El frigorífico es, casi siempre, el rey de los electrodomésticos que más consumen. No porque tenga una potencia brutal, sino porque está encendido 24 horas al día, 365 días al año. Estudios de consumo colocan su peso en torno al 30 % del gasto eléctrico en electrodomésticos, con consumos que pueden ir de unos 150 kWh anuales en modelos muy eficientes a más de 600 kWh en neveras antiguas o de clase energética baja.
Traducido a dinero: a precios de 0,20–0,25 €/kWh, una nevera eficiente puede rondar los 30–40 € al año, mientras que una vieja puede irse por encima de los 120–150 €. Y eso solo con uno de los electrodomésticos que más consumen.
2. El termo eléctrico: el gran devorador escondido
Si tienes agua caliente por termo eléctrico, estás conviviendo con uno de los electrodomésticos que más consumen sin que apenas lo pienses. Es un aparato que se enciende y apaga solo para mantener la temperatura del agua, y eso puede suponer entre 800 y más de 1.200 kWh al año según la capacidad (80–100 litros) y el uso diario.
Con esas cifras, hablamos fácilmente de 15–25 € al mes solo en agua caliente, más si lo tienes funcionando todo el día y con temperaturas demasiado altas. Y aquí está la gracia: es uno de los electrodomésticos que más consumen, pero que casi nunca miramos cuando pensamos en “bajar la factura”.
3. La secadora: poca gente la mira, pero consume muchísimo
La secadora también entra en la lista de electrodomésticos que más consumen, y además de forma muy concentrada: cada ciclo puede rondar los 2–4 kWh en modelos convencionales, según la OCU y distintas compañías energéticas. A 0,20 €/kWh, eso son entre 0,40 € y 0,80 € por secado. Si la usas varias veces por semana, el gasto se dispara a final de mes.
En resumen: no es raro que una secadora mal usada se coma más electricidad que la lavadora, el lavavajillas y otros aparatos juntos. Es, de libro, uno de los electrodomésticos que más consumen en las casas españolas cuando entra en juego el mal tiempo.
Cuánto dinero se va realmente en estos electrodomésticos
Si ponemos números sobre la mesa, se entiende rápido por qué estos tres electrodomésticos que más consumen son tan importantes:
- Frigorífico medio: unos 400 kWh/año ≈ 80–100 € al año, dependiendo de la tarifa.
- Termo eléctrico de 80–100 L: 800–1.200 kWh/año ≈ 160–300 € al año si no se optimiza bien.
- Secadora convencional: en torno a 270 kWh/año de media, y bastante más si la usas a diario.
Solo con estos tres electrodomésticos que más consumen puedes estar destinando 300–500 € al año sin darte cuenta. Y eso sin tocar horno, placa, aire acondicionado o iluminación.
Cómo bajar la factura sin cambiar de electrodomésticos
La buena noticia: antes de plantearte sustituir nada, hay mucho margen para recortar usando mejor estos electrodomésticos que más consumen. No hace falta obra, ni cambiar toda la cocina, ni contratar un ingeniero energético. Son ajustes bastante sencillos.

Ajustes rápidos en el frigorífico
- Temperatura correcta: entre 4 °C y 6 °C para la nevera y –18 °C en el congelador. Cada grado de más frío aumenta el consumo.
- No pegarlo a la pared: deja espacio para que el motor ventile; si se ahoga, gasta más.
- No abrir la puerta cada dos minutos: cada apertura obliga a trabajar más a uno de los electrodomésticos que más consumen de casa.
- Descongelar si tiene escarcha: unos milímetros de hielo en el congelador disparan el consumo.
Domar al termo eléctrico sin cambiarlo
- Bajar la temperatura: en muchos hogares el agua está a 70 °C sin necesidad. Con 50–55 °C suele bastar; el termo entra menos veces.
- Programarlo u horario valle: si tu tarifa tiene discriminación horaria, aprovecha las horas baratas para calentar agua, otro punto clave con los electrodomésticos que más consumen.
- Aislar mejor: si el termo está en un lugar muy frío, un simple aislante alrededor ayuda a que pierda menos calor.
Usar la secadora con cabeza
- Reservarla para cuando hace falta de verdad: lluvia, humedad extrema, ropa de urgencia.
- Subir el centrifugado de la lavadora: cuanto más seca entra la ropa, menos trabajan los electrodomésticos que más consumen, como la secadora.
- Limpiar el filtro siempre: la pelusa acumulada hace que el ciclo dure más y consuma más.
- Aprovechar horas valle: programar la secadora a las horas baratas marca mucha diferencia en la factura.

Mirar la energía como miras tus datos y tus suscripciones
En TecnoOrbita solemos insistir en que, igual que revisas tus apps o tus suscripciones digitales para que no te sangren cada mes, deberías hacer lo mismo con los electrodomésticos que más consumen. Es la misma filosofía que aplicamos cuando contamos cómo usar YouTube sin tragarte tantos anuncios y ahorrar tiempo y datos o cuando analizamos cuándo lo gratis en internet merece la pena y cuándo no.
También organismos como el IDAE o compañías como Endesa y Naturgy publican guías periódicas para entender mejor qué electrodomésticos que más consumen tienes en casa y qué pequeños cambios te pueden ahorrar decenas de euros al año sin cambiar ni un solo aparato.
Los grandes ladrones de tu factura no son siempre los que crees
Si solo miras aire acondicionado o calefacción, te dejas fuera a tres electrodomésticos que más consumen y que están encendidos (o a pleno rendimiento) muchas más horas de las que parece: el frigorífico, el termo eléctrico y la secadora. Son silenciosos, discretos y, precisamente por eso, suelen escaparse de tu radar.
La clave está en dos ideas: conocer cuánto gastan de verdad y ajustar su uso con un poco de cabeza. Con eso, puedes recortar la factura sin cambiar de electrodomésticos, sin hacer obras y sin vivir a oscuras. Simplemente, dejando de regalar kilovatios a los aparatos que más los devoran.







