La novedad es que a las normas que ya conocíamos se suman ahora cámaras de alta resolución, radares con inteligencia artificial y una interpretación más estricta de lo que significa “manos libres”. Todo esto va a cambiar cómo puedes usar el movil en el coche en 2025, incluso para cosas que muchos creen que son inocentes: mirar WhatsApp en un semáforo, tocar el navegador en marcha o llevar el móvil en un soporte mal colocado.
Qué dice la norma realmente sobre el móvil en el coche
La base legal sigue siendo la misma: el Reglamento General de Circulación y la Ley de Tráfico prohíben el uso de dispositivos de telefonía móvil durante la conducción, salvo que la comunicación se haga sin usar las manos ni cascos o auriculares. Es decir, nada de sujetar el móvil, ni escribir, ni mirar la pantalla, aunque el coche esté en marcha y vayas “despacio”.
Tras la última reforma, las sanciones han quedado así de claras:
- Llevar el móvil en la mano mientras conduces: 200 € y 6 puntos.
- Manipular el móvil en un soporte mientras el coche está en marcha: 200 € y 3 puntos.
- Soportes que tapan parte del parabrisas o reducen visibilidad: hasta 200 € de multa, aunque no toques el teléfono.
Además, usar cascos o auriculares conectados al móvil mientras conduces sigue estando prohibido, con sanciones similares, porque se considera que distraen y aíslan del entorno.
Nuevas cámaras y radares: así te van a “ver” usando el móvil
Hasta ahora, muchas multas por móvil en el coche dependían de que un agente te viera desde un coche patrulla o un control estático. Eso está cambiando. La DGT ya está desplegando cámaras de alta resolución y sistemas de visión artificial capaces de “mirar” dentro del habitáculo y detectar conductores que usan el teléfono o no llevan el cinturón.
Estos sistemas combinan varios elementos:
- Cámaras de alta definición que captan imágenes detalladas a gran distancia y altura.
- Software de visión por IA que analiza automáticamente si el conductor lleva un objeto rectangular en la mano (el teléfono), si la mirada está hacia abajo, si falta el cinturón, etcétera.
- Radares integrados que asocian la infracción a la matrícula y generan el expediente de sanción sin intervención humana directa.
En TecnoOrbita ya hemos explicado cómo esta combinación de sensores e inteligencia artificial está cambiando otros ámbitos, como contábamos al analizar los radares de ocupación que llegan a España o en nuestro artículo sobre cómo crece la demanda energética de los centros de datos: la IA empieza a estar detrás de cada multa y de cada decisión de tráfico.

Multas actuales y lo que viene en 2025
Hoy, la multa estándar por usar el móvil en el coche con las manos es de 200 euros y 6 puntos de carnet. Esto incluye escribir mensajes, mirar redes, contestar notificaciones o simplemente sujetar el móvil, aunque no estés “haciendo nada” con él. La DGT y varias aseguradoras recuerdan que estas distracciones están detrás de hasta un 30 % de los accidentes.
Para 2025, más que subir las sanciones, el cambio importante es que será mucho más difícil “escapar” si infrinjes la norma: más cámaras con IA, más controles específicos y más campañas centradas en el uso del teléfono, igual que ya se está haciendo con la velocidad y el alcohol. Algunas aseguradoras y marcas ya hablan de multas de hasta 500 euros en el caso de reincidencia o de combinar el uso del móvil con otras infracciones.
Errores típicos que la gente comete sin darse cuenta
Hay una lista de errores muy comunes con el móvil en el coche que muchos conductores no identifican como infracción, pero que sí lo son:
- Mirar WhatsApp en un semáforo en rojo: si el coche está en la vía y no fuera de la circulación, la norma sigue aplicando.
- Rescatar el móvil del asiento o suelo mientras circulas: basta con llevarlo en la mano.
- Pulsar la pantalla del soporte para cambiar de canción o app: se considera manipulación del dispositivo.
- Llevarlo en un soporte que tapa parte del parabrisas: sanción por obstaculizar la visibilidad, aunque no lo toques.
En TecnoOrbita ya vimos algo parecido con las “aplicaciones invisibles” del móvil que robaban datos en segundo plano, donde el problema no era solo la app, sino que el usuario no sabía realmente qué estaba pasando. Con el móvil en el coche ocurre lo mismo: muchos piensan que están dentro de la norma y no es así, como explicábamos en nuestro artículo sobre apps invisibles y privacidad.
Qué manos libres y aplicaciones son legales (y cuáles no)
Aquí es donde hay más confusión. Lo que permite la normativa es que la comunicación se haga sin usar las manos ni cascos o auriculares. Eso significa que:
- Sí es legal: usar el manos libres integrado del coche o del móvil, siempre que lo actives por voz o antes de iniciar la marcha.
- Sí es legal: tener Google Maps, Waze u otro navegador en una pantalla fija y visible, si no lo manipulas en marcha.
- No es legal: escribir o leer mensajes, incluso con el coche detenido en un semáforo.
- No es legal: usar cascos o auriculares conectados al móvil mientras conduces.
- No es legal: ir tocando la pantalla del móvil para cambiar canciones, abrir WhatsApp o ajustar la ruta mientras circulas.
El matiz con las apps es importante: la DGT no prohíbe que el móvil esté encendido o que tenga apps abiertas, sino el hecho de manipularlo o sostenerlo mientras conduces. Si configuras el recorrido en casa y luego lo dejas en su soporte, sin tocarlo, el uso de un navegador entra en lo que la norma considera razonable.
Ejemplos reales: Maps, WhatsApp, llamadas y pantallas táctiles
Para aterrizarlo, así quedarían algunos casos típicos de móvil en el coche:
- Usar Google Maps en marcha y cambiar de ruta con el dedo: sancionable, estás manipulando el móvil.
- Dejar Maps puesto sin tocarlo y escuchar indicaciones por los altavoces: permitido, siempre que lo configuraras antes.
- Contestar una llamada tocando la pantalla del móvil en un soporte: sancionable. Deberías contestar por un botón en el volante o por comando de voz.
- Mandar un audio de WhatsApp en un semáforo en rojo: sancionable, el vehículo sigue en la vía.
- Usar Android Auto o Apple CarPlay con control por voz: permitido en la práctica, siempre que no te pases el rato pulsando la pantalla.
La tendencia, como estamos viendo con muchas funciones de IA en el coche, es que el sistema se encargue de cada vez más tareas para que tú no tengas que tocar nada. Y que, si lo haces, la combinación de cámaras y normativa convierta ese gesto en una multa rápida.
O cambias cómo usas el móvil en el coche, o llegará la multa
Con la nueva generación de cámaras y radares, el margen para “hacer un poco de todo” con el móvil en el coche se reduce casi a cero. Sujetar el teléfono, escribir un mensaje rápido o tocar la pantalla mientras circulas se ha convertido en una de las formas más fáciles de perder puntos y 200 euros de golpe.
La única manera real de librarse no es buscar trucos, sino cambiar el hábito: configurar todo antes de arrancar, delegar tareas en el asistente de voz y asumir que, durante unos minutos, el móvil no existe. Es menos cómodo, sí. Pero también es la diferencia entre llegar a casa sin sustos… o conocer de cerca cómo funciona la nueva norma de la DGT.







