Si tu conexión va lenta, se corta o el vídeo se queda cargando justo cuando más lo necesitas, mejorar tu WiFi en casa en pocos minutos y sin gastar un euro es más posible de lo que parece.
Con solo tocar la posición del router, ajustar un par de opciones básicas y quitar algo de “ruido” en la red puedes notar una diferencia real en estabilidad y velocidad en cuestión de minutos.
Los consejos que vas a ver se basan en trucos que recomiendan operadores, expertos en redes y organizaciones de consumidores, y que puedes aplicar tú mismo desde el móvil o el portátil.
1. Mueve el router: el truco más simple y más efectivo
El primer truco para mejorar el WiFi en casa sin gastar nada es revisar dónde está colocado el router, porque su posición puede marcar más diferencia que el propio modelo.
Los expertos recomiendan situarlo en una zona centrada de la vivienda, elevado (sobre un mueble, nunca en el suelo) y lo más despejado posible de paredes gruesas, columnas y muebles cerrados.
Colocarlo en un extremo del piso, dentro de un armario o pegado a la pared más exterior hace que la señal tenga que atravesar más obstáculos y llegue mucho peor a habitaciones alejadas.
En casas de varias plantas, un truco rápido es poner el router en la planta intermedia y en una posición lo más cercana posible al centro de la vivienda, para repartir mejor la cobertura vertical.
2. Aleja el router de interferencias y objetos que bloquean la señal
Otro cambio inmediato para mejorar el WiFi doméstico es apartar el router de aparatos que generan interferencias, como microondas, bases de teléfonos inalámbricos, altavoces Bluetooth o monitores grandes.
Estos dispositivos funcionan en frecuencias similares al WiFi o generan campos electromagnéticos que pueden “ensuciar” la señal, provocando cortes o caídas de velocidad cuando están cerca del router.
También conviene evitar ponerlo junto a grandes superficies metálicas, espejos o peceras, porque estos elementos reflejan o absorben parte de la señal y reducen considerablemente su alcance real.
Si solo puedes hacer un cambio rápido, intenta separar el router al menos metro y medio de estos aparatos y liberarlo de obstáculos directos a su alrededor.
3. Ajusta las antenas en segundos para ganar cobertura

Si tu router tiene antenas externas, puedes mejorar el alcance WiFi solo girándolas, y es algo que se hace en menos de un minuto sin tocar nada de la configuración.
En pisos de una sola planta suele funcionar bien colocar una antena en posición vertical y otra ligeramente inclinada, para cubrir mejor en horizontal sin dejar “zonas sombra”.
En casas de dos plantas, muchos técnicos recomiendan poner al menos una antena en horizontal (paralela al suelo) para favorecer que la señal suba o baje hacia el otro piso con menos pérdidas.
Lo importante es evitar tener todas las antenas orientadas exactamente igual y probar pequeñas variaciones mientras revisas desde el móvil en qué punto de la casa ganas señal.
4. Reinicia el router y limpia conexiones fantasma
Reiniciar el router es un clásico, pero sigue siendo uno de los trucos más efectivos para recuperar un WiFi estable cuando se ha vuelto lento sin razón aparente.
Apaga el router, desenchúfalo de la corriente durante unos 20 o 30 segundos y vuelve a enchufarlo para que limpie procesos internos y renueve la conexión con la red de tu operador.
Si quieres ir un paso más allá sin gastar dinero, puedes aprovechar para cambiar la contraseña del WiFi y así “echar” de la red dispositivos antiguos o vecinos conectados sin permiso.
Al cambiar la clave, solo se reconectarán los dispositivos que tú vuelvas a configurar, reduciendo conexiones innecesarias que consumen ancho de banda en segundo plano.
5. Cambia de banda: 2.4 GHz o 5 GHz según lo que necesites
Casi todos los routers actuales emiten en dos bandas: 2.4 GHz y 5 GHz, y elegir la adecuada para cada dispositivo puede mejorar tu WiFi en segundos sin instalar nada.
La banda de 2.4 GHz llega más lejos y atraviesa mejor paredes, pero es más lenta y sufre más interferencias porque está muy saturada en edificios de pisos.
La banda de 5 GHz ofrece más velocidad y suele ser más estable, pero su alcance es menor y se nota mucho cuando hay varias paredes de por medio entre el router y el dispositivo.
Como norma rápida, conecta a 5 GHz los dispositivos que estén cerca del router (televisión, consola, ordenador de escritorio) y deja la red de 2.4 GHz para móviles en habitaciones más lejanas o para equipos antiguos.
6. Cambia el canal WiFi para escapar de la saturación
Si vives en un bloque de pisos, es muy probable que tu WiFi en casa esté peleando por espacio con decenas de redes vecinas en los mismos canales.
Sin gastar nada puedes mejorar esto entrando al panel del router desde el navegador (normalmente 192.168.1.1 o 192.168.0.1) y cambiando el canal de la red WiFi a otro menos congestionado.
En la banda de 2.4 GHz se suelen recomendar los canales 1, 6 u 11 porque no se solapan entre sí y tienden a dar mejor resultado a largo plazo.
Para acertar rápido puedes usar desde el móvil aplicaciones gratuitas tipo analizador WiFi que te muestren qué canales están más saturados y te sugieran uno con menos redes alrededor.
7. Desconecta dispositivos que están chupando ancho de banda
Otra forma muy rápida de mejorar tu WiFi sin gasto es liberar la red de dispositivos que estén consumiendo datos sin que te des cuenta.
Con tantas televisiones, móviles, tablets, consolas y dispositivos conectados, es fácil que haya aparatos descargando actualizaciones, copias de seguridad en la nube o contenidos en segundo plano.
Entra al panel del router o a la app de tu operador y revisa la lista de dispositivos conectados para identificar equipos que ya no usas o que no necesitas tener conectados todo el tiempo.
Si no quieres entretenerte con cada uno, cambiar la contraseña del WiFi y volver a conectar solo lo imprescindible es la forma más rápida de hacer una limpieza general.
8. Comprueba los cambios desde el móvil en dos pasos

La mejor forma de ver si estos trucos para mejorar el WiFi funcionan es comprobar la cobertura y la velocidad antes y después de aplicarlos.
Puedes usar cualquier test de velocidad online y, aún más práctico, fijarte en el número de barras de WiFi y en si desaparecen los cortes cuando haces videollamadas o ves streaming.
Repite la prueba en las zonas más problemáticas de tu casa (despacho, dormitorio, cocina) cada vez que muevas el router o cambies el canal o la banda para quedarte con la configuración que mejor resultado te dé.
9. Dudas rápidas sobre mejorar tu WiFi en menos de 5 minutos
¿De verdad sirve mover el router unos metros?
Sí, en muchos pisos es la diferencia entre tener una señal aprovechable en todo el hogar o quedarte sin WiFi en una parte de la casa.
¿Es mejor 2.4 GHz o 5 GHz?
Depende: 2.4 GHz llega más lejos y atraviesa mejor paredes, 5 GHz es más rápida pero con menos alcance, así que lo ideal es usar ambas según la distancia al router.
¿Puedo romper algo tocando el canal o la banda?
No, siempre que solo cambies estos parámetros; si algo va peor, basta con volver al valor anterior o seleccionar el modo automático del router.
¿Cuándo merece la pena gastar dinero en repetidores o PLC?
Cuando ya has probado a mover el router, cambiar de banda y de canal y aun así tienes zonas sin cobertura donde sí necesitas conexión estable.
Pequeños cambios, gran mejora en tu WiFi
Mejorar tu WiFi en casa en menos de 5 minutos y sin gastar dinero pasa por tocar lo que más impacto tiene: posición del router, interferencias, banda, canal y número de dispositivos conectados.
Son ajustes rápidos que cualquiera puede hacer desde el móvil o el portátil y que, combinados, marcan la diferencia entre una conexión mediocre y una red mucho más estable y aprovechable.
Si después de aplicar estos trucos sigues teniendo problemas serios de cobertura, puede ser el momento de revisar la instalación, hablar con tu operador o plantearte soluciones de red más avanzadas, pero al menos habrás exprimido todo lo que tu router actual puede dar de sí.
Como resumen adicional, muchas guías de referencia como las de la OCU insisten en que estos pequeños cambios gratuitos son siempre el primer paso antes de invertir en equipos nuevos.




